
Tecnologías para construir y renovar piscinas
Ingeniería de acero inoxidable aplicada en España por el agente oficial y exclusivo de Myrtha Pools.
Fabricación controlada frente a construcción en obra
El problema de una piscina rara vez aparece el día de la inauguración. Aparece años después: una fuga que obliga a vaciar el vaso, un asentamiento que fisura el fondo o una reparación que cierra la instalación en plena temporada. Y entonces alguien tiene que responder por una decisión técnica tomada mucho antes.
En la construcción tradicional, buena parte del resultado depende de cómo se ejecute cada fase en obra: estructura, juntas, pasamuros, impermeabilización, revestimientos y remates. El proyectista puede definir la solución, pero no controla todas las variables que acabarán determinando el comportamiento real del vaso.
La tecnología Myrtha parte de otro principio. El vaso se fabrica de forma controlada mediante paneles modulares de acero inoxidable laminado y llega a obra con dimensiones precisas, comportamiento previsible y estanqueidad resuelta desde el diseño. No se trata de sumar capas y oficios en obra, sino de instalar un sistema técnico completo, desarrollado y fabricado por un especialista.
De este modo, la responsabilidad técnica del vaso no queda dispersa entre múltiples soluciones parciales. Myrtha desarrolla y fabrica la tecnología; Alpe Pools, como agente oficial y exclusivo en España, la proyecta, construye y mantiene, acompañando el proceso desde la definición técnica hasta la puesta en servicio. El proyectista y la propiedad no quedan solos ante una solución dependiente de la ejecución en obra, sino respaldados por un sistema con responsables claros.
Pensada para quien proyecta y prescribe
Cuando un arquitecto o una ingeniería prescribe una piscina, su nombre queda ligado al resultado durante toda la vida útil de la instalación. La cuestión no es solo elegir un sistema fiable, sino conservar control técnico, libertad de diseño y respaldo especializado durante todo el proceso.
Con Myrtha, el proyectista prescribe el vaso completo: una solución estructural de acero inoxidable, estanca desde el diseño e independiente del comportamiento del hormigón como elemento impermeabilizante. El resultado no depende de una suma de capas ejecutadas en obra, sino de un sistema integrado y probado.
La tecnología permite además trabajar con una amplia libertad de acabados, desde soluciones estándar hasta cerámica, gres porcelánico, mosaico o piedra natural en las zonas donde el proyecto lo requiera. Y el equipo técnico acompaña al proyectista con documentación, memorias, mediciones, planos CAD y modelo BIM del vaso, desarrollado por Myrtha en Italia e integrado en el entorno de trabajo del proyecto.
Nuestras tecnologías
Cada proyecto combina las tecnologías que necesita.




Por qué es técnicamente superior

Estructura autoportante e independiente del terreno
La piscina se resuelve mediante paneles Myrtha de acero inoxidable laminado que forman las paredes del vaso, estabilizados perimetralmente por estructuras de acero inoxidable de grado marino: contrafuertes, soportes y anclajes diseñados para trabajar como un conjunto estructural propio.
El resultado es un vaso autoportante, ligero y resistente, con menor dependencia estructural del terreno y del pavimento circundante que una piscina convencional de hormigón. Esta configuración permite optimizar la losa de apoyo, reducir cargas y limitar la transmisión de movimientos del entorno al vaso.
Así, la piscina mantiene su estabilidad, precisión geométrica y fiabilidad estructural con una solución técnica controlada desde fábrica y ajustada en obra.
En una piscina pública, la estanqueidad del vaso es una condición técnica esencial. En un vaso tradicional de hormigón, una fuga no suele comportarse como una avería localizada y fácil de reparar. El agua puede filtrarse a través de fisuras, juntas, encuentros o capas intermedias, y aparecer lejos del punto real de origen.
Por eso, muchas intervenciones sobre fugas son complejas, invasivas y con resultado incierto. No se trata solo de sellar una zona visible, sino de actuar sobre un sistema constructivo donde el origen del problema puede estar oculto o repartido en varios puntos.
La tecnología Myrtha resuelve la estanqueidad desde el propio diseño del vaso. Los paneles de acero inoxidable laminado y sus uniones mecánicas de precisión forman un sistema constructivo integrado, donde la estanqueidad no depende de una capa aplicada después ni de reparaciones posteriores sobre una estructura fisurable.
El resultado es una piscina concebida para funcionar durante décadas con menor riesgo de fugas, menor incertidumbre de mantenimiento y mayor fiabilidad técnica.

Estanqueidad permanente

Libertad de acabados
La tecnología Myrtha permite combinar un vaso técnico estanco y duradero con una amplia libertad estética. Las paredes interiores del vaso se ejecutan con paneles de acero inoxidable laminado con PVC duro, un acabado técnico continuo, sólido y disponible en distintos colores y diseños.
Sobre esta base pueden integrarse cerámica, gres porcelánico, mosaico o piedra natural en las zonas donde aportan mayor valor arquitectónico: coronación, bordes o canal desbordante. Estos acabados también pueden extenderse a superficies más amplias del vaso, incluso revestirlo por completo si el proyecto lo requiere.
La ventaja es que la estanqueidad no depende del revestimiento decorativo, sino del propio sistema constructivo. Así, cada piscina puede adaptarse al lenguaje material del proyecto sin renunciar a la precisión, durabilidad y fiabilidad técnica de la tecnología Myrtha.
En una piscina pública, un retraso constructivo puede implicar pérdida de ingresos o una apertura fuera de plazo. La tecnología Myrtha reduce esa incertidumbre porque el vaso llega a obra con un alto grado de fabricación controlada y se instala mediante montaje mecánico, sin soldaduras en obra ni procesos constructivos prolongados propios del hormigón.
Esta forma de ejecución acorta los plazos en obra, reduce la mano de obra necesaria y limita las molestias en el emplazamiento, especialmente en rehabilitaciones, hoteles, centros deportivos o instalaciones que mantienen parte de su actividad durante la obra.
El resultado es una piscina operativa antes, con menor impacto en la planificación y mayor seguridad para cumplir fechas críticas de apertura.

Menor tiempo de construcción

Una inversión que rinde durante décadas
Elegir la tecnología constructiva de una piscina pública no es una decisión menor. Si el vaso falla, el problema no lo asume solo la obra: lo asumen el proyectista, la propiedad y el gestor durante años, con reparaciones inciertas, cierres operativos, pérdida de ingresos y explicaciones difíciles ante usuarios y administración.
Por eso Myrtha no plantea la piscina como una solución resuelta de forma artesanal en obra, sino como un sistema técnico probado, fabricado y ejecutado por especialistas, con una responsabilidad clara sobre el comportamiento del vaso. La estanqueidad, la estructura y los acabados críticos forman parte de una tecnología integrada, no de una suma de decisiones aisladas que después alguien debe justificar.
La inversión inicial se transforma así en tranquilidad técnica y años de servicio fiable. No se trata solo de construir una piscina, sino de elegir una solución capaz de responder durante décadas, con el respaldo de una tecnología utilizada en miles de instalaciones públicas y en competiciones internacionales de máxima exigencia.
Cada vez más concursos públicos, promotores y operadores incorporan criterios ambientales en la elección de los sistemas constructivos. En este contexto, la tecnología Myrtha ofrece una ventaja clara: según el estudio comparativo encargado a ACOR Consultants, una piscina Myrtha puede generar hasta un 50 % menos de emisiones de CO₂ que una piscina tradicional de hormigón y cerámica, en función de las dimensiones, la geometría y las características de cada proyecto.
Esta reducción se apoya en un sistema constructivo más ligero, con menor uso de hormigón y una fabricación industrializada que optimiza materiales y procesos. Además, en las piscinas olímpicas de París 2024, Myrtha incorporó acero inoxidable Circle Green, desarrollado para reducir de forma significativa la huella de carbono asociada al material.
La tecnología Myrtha también está mapeada según el estándar LEED V4, con una matriz de créditos identificados que puede ayudar al proyectista a justificar la contribución del sistema dentro de una estrategia de construcción sostenible.

Construcción más sostenible

Adaptación a proyectos complejos
Los proyectos más exigentes son los que más ponen a prueba una decisión constructiva. Cuando existen condiciones difíciles de terreno, acceso o ejecución, elegir un sistema inadecuado puede traducirse en sobrecostes, retrasos y problemas difíciles de corregir una vez la piscina está en servicio.
La tecnología Myrtha se adapta especialmente bien a escenarios donde una piscina convencional de hormigón presenta mayores limitaciones: nivel freático alto, posibles asentamientos, plantas elevadas, azoteas, accesos complejos o climas adversos. Su sistema modular y ligero reduce cargas, facilita la ejecución y mantiene el control técnico sobre puntos críticos como juntas, pasamuros y encuentros perimetrales.
En contextos donde el hormigón puede quedar expuesto a fisuración, filtraciones o reparaciones recurrentes, el acero inoxidable laminado permite plantear el vaso desde el inicio con una solución más precisa, estanca y previsible.
Hablemos de tu proyecto
Tanto si vas a construir una piscina nueva como si necesitas renovar una existente, te ayudamos a definir la combinación de tecnologías adecuada desde la fase de diseño, cuando todavía se pueden evitar los problemas en lugar de tener que repararlos.

